El fuego sagrado. Parte 2

Cuando tomas conciencia que en el mundo hay miles de equipos y de entrenadores te das cuenta que una opinión positiva o negativa es solo una forma de ver el fútbol. Te define en el momento actual según sus creencias y experiencia de la vida. 

 

Mi padre en nuestras tertulias siempre decía que habría que abrirle la cabeza a los entrenadores (con un martillo) para saber que es lo piensan y porque actúan de esa manera.

 

Si aprendes de pequeño a transformar esas opiniones en energía vas alimentando la llama de tu fuego sagrado o talento según quieras llamar a tu potencial. 

 

Luego de pasar la gran decepción de que te mandasen a estudiar ginecologia a los 10 años, seguimos en Velez Sarsfield superando obstáculos y aprendiendo a ser líderes viendo entrenar al Cholo Simeone.

 

El pundonor y la garra eran innegociables al igual que la unión de los mellizos. 

 

En un partido contra San Lorenzo de Almagro justo antes de pasar de categoría y cambiar de entrenador, en una falta de medio campo intente colocarla en el aérea y el balón se elevo demasiado saliendo del terreno de juego.

Nuestro entrenador se tomo la cabeza haciendo ademanes provocandome una gran tristeza , el enfado de mi mellizo fue mas fuerte que mis lagrimas. Patricio se dirigió hacia mi con su cinta de capitán y con toda su alma me dijo "no le hagas a ese ...... vos sos un fenómeno"  la autoestima de su hermano era más importante que la continuidad en nuestro querido Velez Sarsfield. La Solidaridad era mas valiosa que los logros personales.

 

Siendo los dos titulares, al final de año dieron la lista de los que seguían y los que no.

Fernando no estaba ni entre los 40 , o sea ni A ni B. Imaginen la tristeza que sentí en ese momento, que te echen de tu equipo favorito a los 13 años.

Inconscientemente cree una guarida en mi habitación debajo de mi cama para descomprimir el dolor de mi alma, las penas y llantos duraron tres días.

 

El entrenador se presento al día siguiente a las 8 de la mañana para hablar con mi padre diciendo que le dolía el corazón por la decisión que habían tomado. Decían que los mellizos juntos eran conflictivos...

Patricio seguía integrando las categorías inferiores de Velez Sarsfield.

Que equivocados estaban! Juntos eramos dinamita!

 

Cuando el duelo se había terminado, mi padre nos llevo a los dos a probar al gran Boca Juniors, después de viajar una hora hasta los suburbios del gran Buenos Aires, hicimos la prueba.

Las sensaciones eran muy buenas, la garra Boquense se asimilaba a nuestro juego, teníamos que volver al día siguiente a formalizar nuestro ingreso en el famoso Boca!

Pero cuando llegamos a casa y le dijimos a nuestra madre que debíamos cambiar de colegio para entrenar por las mañanas, Doña Elida puso el grito en el cielo y dijo, la educación es lo primero! El fútbol ya le estaba cansando, ella quería que sus hijos fueran grandes estudiantes y finalizaran un carrera universitaria. El valor de la educación quedaría innato en nuestra personalidad.


Mientras Patricio seguia un año más en Velez con mucha desgana. Junto a mis padres tomamos una de las decisiones mas importante de mi vida, ir al Club Atletico All Boys, un equipo del barrio de Floresta, donde habíamos nacido. Entrenaba por la tarde tres veces por semana, ideal para el objetivo de mi madre, estudiar, estudiar, estudiar y luego jugar al fútbol.

 

Mi fuego sagrado aumentaba día a día , las ganas de superación y de mostrar que se habían equivocado guiaban mi camino, el Pepo que era como me llamaba mi madre, crecía alegre y despacio en un club humilde con valores muy importantes.

 

All Boys marcaría a fuego nuestra adolescencia.......